Muchas personas al contratar los servicios de un SEO piensan que el tráfico es lo mismo que las conversiones. Si bien a mayor tráfico de visitantes a nuestro sitio, la posibilidad de conversión aumenta, no siempre sucede así.
El SEO o posicionamiento en buscadores lo que hace es atraer a personas a nuestro sitio por medio de palabras claves que se muestran en los resultados de las búsquedas. La conversión es el resultado final, ya cuando las personas dentro del sitio toman la desición de comprar o no, o de simplemente llenar un formulario o no hacerlo.

Es aquí cuando debemos sentarnos a estudiar nuestra estrategia de marketing para poder encontrar el porqué no tenemos la conversión que pensabamos.
Como SEO siempre debemos orientar a nuestros clientes y darles posibles soluciones. Existen algunos puntos que debemos tener en cuenta para mejorar nuestra conversión. Aquí algunos de los ejemplos más comunes:
Revisión de nuestros formularios. Aquellos que son muy extensos o con preguntas muy personales no tendrán buenos resultados.
Un sitio web que no es claro en su navegación, que pierde a los visitantes o es dificil encontrar lo que buscamos es otro problema común.
Los precios no están o no está clara la información. Siempre debemos ser claros, si hay que pagar envíos o impuestos.
